Cuando el equilibrio natural se ve comprometido

Cuando un lactante recibe asistencia respiratoria, el equilibrio natural de las vías respiratorias se puede ver comprometido. Las intervenciones respiratorias sin humedad impiden el desarrollo y exacerban los riesgos de las intervenciones médicas:

1. Una amenaza para las reservas de energía
Los lactantes necesitan energía para dicho desarrollo y crecimiento. El agotamiento del calor y la humedad puede afectar negativamente a sus reservas energéticas. Conozca más sobre la amenaza a las reservas energéticas.

2. Un sistema de transporte mucociliar inmaduro
Éste se ve comprometido por su propia naturaleza en los lactantes. Los cilios suelen ser demasiado cortos y estar demasiado descoordinados como para penetrar en la capa mucosa un modo eficaz. Si se utiliza gas con baja humedad en la asistencia respiratoria, la expulsión mucociliar puede verse gravemente amenazada.

3.  Gases médicos
Estos gases son extremadamente fríos y secos. Su uso en la medicina respiratoria a menudo hace que se administren gases con baja humedad a los lactantes. Esto puede tener unos efectos considerables. La tabla opuesta detalla las distintas formas de gas humidificado que se pueden administrar a los lactantes en el hospital.

4. Omisión de las vías respiratorias
Los tubos endotraqueales o de traqueostomía omiten la vía respiratoria superior, donde normalmente se añade la mayor parte del calor y humedad en la inspiración. En dicho proceso, los mecanismos de filtrado de la vía respiratoria superior también se omiten.

5. Flujos inspiratorios
A pesar de que los caudales de los gases se pueden definr como bajos, pueden constituir una proporción significativa (o superar) el volumen minuto del lactante. En efecto, el exceso de calor y humedad se sustraen de la mucosa de la vía respiratoria.

Una amenaza para las reservas de energía

Los lactantes necesitan energía para dicho desarrollo y crecimiento. El agotamiento del calor y la humedad de la vía respiratoria pueden afectar negativamente a estas reservas de energía limitadas a través de:

Un mayor riesgo de infección

Los gases con humedad baja aumentan el riesgo de infección, poniendo a prueba al sistema de transporte mucociliar y reduciendo su eficacia y la expulsión de contaminantes causantes de infecciones.

Mecánica respiratoria reducida

El esfuerzo respiratorio puede verse considerablemente incrementado si la luz de la vía respiratoria se reduce a causa de la intubación, la acumulación de secreciones, la broncoconstricción o una distensibilidad pulmonar insuficiente.

Pérdidas por la evaporación

Cuando se inhalan niveles de humedad inadecuados, se extrae el vapor de agua de la mucosa de las vías respiratorias hasta que el gas inspirado alcanza los 37 ºC, 44 mg/LL. El gasto energético para el lactante por cada gramo de agua eliminado de la mucosa es de 0,58,58 kCal (2,4 kJ).

En el gráfico opuesto muestra los niveles de humedad que es posible administrar durante diferentes intervenciones respiratorias, frente a los valores fisiológicamente normales (37 ºC, 44 mg/L) de los pulmones.

El déficit lo debe compensar la vía respiratoria del bebé, lo que requiere un consumo considerable de las valiosas reservas de energía.